HISTORIA

Navidades de 1983, nos trasladamos de la c/ Casimiro Hernández a la c/ Valladolid nº 19. En aquel entonces somos Instituto Politécnico de Formación Profesional, y es en octubre de 1985 cuando adquirimos el nombre propio de “Vasco de la Zarza”, con él queremos transmitir a la sociedad nuestra relación con el trabajo tanto intelectual como manual. Con la LOGSE pasamos a formar parte de la lista de Institutos de Educación Secundaria de la ciudad, en el curso 95/96 se incorporan al centro los primeros alumnos de tercero de Educación Secundaria Obligatoria y en el 2002/2003 los de primero y segundo. Hemos ido creciendo en número de alumnos y profesores, desde el curso 83/84 en el que formábamos parte del Claustro 48 profesores y había 584 alumnos, hasta 1600 alumnos y más de 100 profesores en el curso 93/94. En la actualidad somos 106 profesores, 15 personas de administración y servicios y 1050 alumnos. El recinto escolar también ha sufrido varias transformaciones, inicialmente sólo estaba el edificio central y las naves de los talleres, pronto se queda pequeño y en el curso 86/87 se acomete la primera ampliación: salón de actos y nuevos departamentos, la última termina en junio de 2001; en ese intervalo de tiempo se levanta un polideportivo, un edificio para la familia profesional de Electrónica y otro para la de Edificación y Obra Civil. El trabajo de veinte años nos avala, en nuestras aulas se han formado un número muy elevado de alumnos y alumnas, nuestra labor durante todo este tiempo: el servicio a la comunidad.

VASCO DE LA ZARZA

Vasco de la Zarza (1499?-1524), escultor de la etapa inicial del renacimiento y uno de los introductores de este estilo en tierras castellanas. Aunque se le suele considerar de origen toledano, algunos especialistas le creen nacido en Portugal. Se conocen muy pocos datos de su biografía, pero parece probable que se formara en Italia, quizá en la región lombarda, y en contacto con la obra del florentino Domenico Fancelli, a juzgar por las características de su estilo, muy influido por el lenguaje del quattrocento italiano. Es autor de una obra elegante y preciosista, en la que muestra el interés por la abundancia decorativa propia del plateresco. Desarrolló su actividad en Segovia, Toledo, Palencia y, fundamentalmente, en Ávila, donde se encuentran algunos de sus trabajos más relevantes.

Para la catedral de esta ciudad realizó la decoración del baptisterio, el altar de Santa Catalina (terminado por sus discípulos), el sagrario del altar mayor, la talla del retablo mayor y el trasaltar, su obra más notable, que finalizó en 1518. En él se incluye el famoso sepulcro de don Alonso de Madrigal, El Tostado,(en la imagen adjunta) en el que este obispo nacido en Ávila aparece representado sedente y escribiendo, iconografía rara en España pero con claros precedentes en Italia.

Esta actitud del personaje está relacionada con el hecho de que dicho eclesiástico escribiera hacia 1440 el libro Sobre los dioses de los gentiles, impreso en Salamanca en 1507, el primer texto de tema mitológico escrito por un español.

Vasco de la Zarza también realizó otros importantes sepulcros renacentistas, entre los que destaca el del obispo Alonso Carrillo de Albornoz de la catedral de Toledo (c. 1515), en el que utiliza el esquema de arco triunfal con rica ornamentación renacentista.